Christmas speech of Count Marcov to the Slavonic community in Mallorca. January 7th, 2005.

Estimados amigos,

Creo que todo el mundo me conoce, pero en cualquier caso soy el Conde Marcov.
En primer lugar quisiera agradecer al padre Makary una vez más la oportunidad que cada fin de año me brinda de dirigirme a nuestra comunidad, en mi calidad de descendiente de una noble familia rusa y de especial protector de la iglesia ortodoxa en España.
Este año que termina ha sido un año de luces y sombras. Ha sido un año muy oscuro y triste por los desastres de Beslán y Asia. Los que hayan estado en la liturgia que celebramos poco después me habrán visto poner una vela por cada niño muerto. Recordarán que llevé dos grandes bandejas de velas. Al poner así una vela por cada niño, la dimensión de la tragedia se hace más real, pues un número es sólo un número pero viendo las velas y poniendo las velas una a una se aprecia mucho más la terrible realida
d de tantas familias destrozadas.

Discurso: Parroquia Ortodoxa de la Natividad del Señor. Palma de Mallorca
Viernes 7 de Enero a las 00,30 horas.
Recemos para que una barbaridad así no vuelva a suceder en ningún lugar y que la violencia de paso al diálogo y a la tolerancia.
El aspecto más positivo del año, creo yo que tiene que ver con nueva normativa y las posibilidades que se abren de poder legalizar la situación de muchos inmigrantes ilegales.

Espero también que los que se encuentren en esta situación puedan a lo largo del año próximo regularizar su situación.
Finalmente quisiera decir que creo muy importante, yo diría que imprescindible, adaptarse a la tierra que nos acoge y recibe, aprender el idioma y las costumbres de Mallorca, en una palabra integrarse. Pero esa integración no debe hacerse a base de perder la riqueza propia de idioma, cultura, tradición y creencias. Los países eslavos tienen una riqueza en este sentido extraordinaria. Les ruego que reflexionen sobre esto y que a lo largo del año 2005 apoyen todas las medidas que intentaremos desarrollar para mantener viva la cultura eslava y sus tradiciones. Esperamos realizar distintas actividades culturales, deportivas y de otro tipo para mantener viva y para dar a conocer esa gran cultura milenaria.
Sólo me queda felicitarles a todos y desearles paz, dicha, prosperidad y felicidad para el año 2005.
Feliz Navidad.

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